6 de septiembre de 2010


Año 2010    Edición enero 2010
Sección: Artículos
Navidad en familia en Venezuela
[Versión para imprimir][Enviar a un amigo][Enviar un comentaro sobre este artículo]

Navidad en familia en Venezuela

Diciembre es época de tradiciones, momentos de alegría y nostalgia. De nuestros corazones salen promesas de bondad y planes para nuestro futuro. Es el momento de intercambios y reencuentros. Desde tiempos muy lejanos, la llegada del Niño Jesús ha sido, para los niños de hoy y los que fuimos niños ayer, tiempo de ilusiones y fraternidad. Un niño pobre, envuelto en pañales calentado por el burro y la vaca en el frío invierno de Belén, cambia la esperanza de todos los seres humanos.

Nuestros villancicos que se renuevan año a año, nuestras gaitas retoman el mensaje de esperanza y unen a toda la familia venezolana, en la búsqueda de la paz que se construye reconociendo que todo vecino es nuestro hermano y, como dice Andrés Eloy Blanco, cuando se tiene un hijo se quiere a todos los hijos del mundo.

Si bien son muchas las tradiciones que han ido cayendo en el olvido, bien porque en el bullicio de las ciudades no hay tiempo o seguridad para patinar en las calles o parques públicos, nuestras familias siguen manteniendo la tradición del encuentro.

Las hallacas, sean andinas, orientales o centrales, son el fruto del trabajo en conjunto animado por la conversadera y el ponche crema, y siempre las que hace la mamá son las mejores. Aunque cada año hay problemas con los fuegos artificiales y los cohetones, parece que la pólvora es natural a la expresión de nuestra alegría para adultos y niños. El pesebre reina en nuestras casas, con la improvisada creatividad de sus habitantes.

La navidad es vida familiar de compañía, de apoyo, de disfrute por la alegría de los otros, es la fiesta de los niños en donde la esperanza renace y la comprensión olvida las mezquindades. En la familia es el único lugar donde siempre habrá perdón y estará una puerta abierta a las tristezas, porque es el refugio donde somos importantes. Sí, hay muchas tradiciones que han ido cambiando, lo que no cambia en la familia venezolana es la generosidad y la fiesta de empezar siempre un nuevo día. Y ese renacer nos lleva a querer conocer nuestras diferencias y las formas cómo se recibe al Niño Jesús en el barrio y en el pueblo, en el Llano y en los Andes, en el mar y en la montaña, porque todos tienen el mismo mensaje: encontrarnos en la Buena Voluntad, en donde todos somos una gran familia venezolana.

Mercedes Pulido de Briceño


 
Nombre y apellido:
Correo electrónico o teléfono:
Título:
Comentarios:    (Todos son campos obligatorios)