6 de septiembre de 2010


Año 2010    Edición enero 2010
Sección: Emergencias pediátricas
Lo que debe saber de la gripe porcina A (H1N1)
[Versión para imprimir][Enviar a un amigo][Enviar un comentaro sobre este artículo]

Lo que debe saber de la gripe porcina A (H1N1)

La gripe A (H1N1) es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales de tipo A de esa especie. La morbilidad suele ser alta, y la mortalidad baja (1%-4%). El virus se transmite entre los cochinos a través de aerosoles, por contacto directo o indirecto, y a través de cerdos portadores asintomáticos. Durante todo el año se producen brotes en esos animales, pero la incidencia es mayor en otoño e invierno en las zonas templadas. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus crías de cerdos contra la gripe porcina A (H1N1).

Los virus de la gripe porcina A (H1N1) son en su mayoría del subtipo H1N1, pero también circulan entre los cerdos otros subtipos, como H1N2, H3N1 y H3N2. Aunque los virus de la gripe porcina son normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera interespecies y provocan la enfermedad en el hombre.

Se han notificado ocasionalmente brotes y casos esporádicos de infección humana por el virus de la gripe porcina A (H1N1). En general los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, fiebre elevada, dolor de garganta, cefalea, decaimiento general, dolores musculares y tos, pero las manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática hasta una neumonía grave que ocasiona la muerte del paciente.

Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe porcina A (H1N1) en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y de otras infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano.

Normalmente, la gente se contagia a partir de cochinos infectados, pero algunos casos humanos carecen de antecedentes de contacto con esos animales o con entornos en los cuales los haya habido. Ha habido casos de transmisión entre personas, pero limitados a contactos cercanos y a grupos cerrados de personas.

No hay datos que demuestren que la gripe porcina A (H1N1) pueda transmitirse al hombre a través de la carne de cochino u otros productos derivados de éste que se hayan manejado y preparado adecuadamente. El virus de la gripe porcina se destruye a temperaturas de 70ºC, lo que corresponde a las condiciones generalmente recomendadas para cocinar la carne de cerdo y otras carnes.

La enfermedad se considera endémica en los Estados Unidos. Se sabe también que se han registrado brotes en América del Norte, América del Sur, Europa (incluidos el Reino Unido, Suecia e Italia), África (Kenya) y zonas de Asia oriental, incluidos China y Japón.

Probablemente la mayoría de las personas, no habiendo estado en contacto regular con cerdos, carecen de la inmunidad necesaria para prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse eficientemente de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe como de hecho está sucediendo este año.

Existe una vacuna recientemente desarrollada para prevenir la infección por el virus A H1N1, en los Estados Unidos y en Europa ya se inició la vacunación masiva. En nuestro país se nos comunicó que la traerán para el mes de enero de 2010.

Se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir, tamiflu,® y zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe porcina notificados corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.

Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la rimantadina.

No se dispone de información suficiente para formular recomendación alguna acerca del uso de antivíricos para la prevención y el tratamiento de la infección por el virus de la gripe porcina. Los médicos han de tomar sus decisiones al respecto considerando las manifestaciones clínicas y la epidemiología de la enfermedad, así como las ventajas y los inconvenientes de la profilaxis y el tratamiento para el paciente.

En el pasado, la infección humana por el agente de la gripe porcina solía ser leve, aunque consta que ha causado afecciones graves tales como la neumonía. La pandemia actual revela que ciertas personas desarrollan complicaciones graves relacionadas con este virus, se incluyen a niños pequeños, diabéticos, asmáticos, personas con problemas cardíacos, embarazadas y ancianos. La mortalidad se sitúa entre 1% y 4%, aproximadamente.

Para protegerse, aplique las medidas generales de prevención de la gripe:

  • Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos.
  • Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.
  • Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo.
    Si hay algún enfermo en la casa:
  • Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y las demás personas.
  • Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a mano, siempre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente.
  • Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto con el enfermo.
  • Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de aire.

¿Qué debo hacer si creo que tengo gripe porcina A (H1N1)?

Si se siente mal, tiene fiebre alta, tos o dolor de garganta:

  • Quédese en casa y, en la medida de lo posible, no acuda al trabajo, a la escuela ni a lugares muy concurridos.
  • Descanse y tome mucho líquido.
  • Cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables cuando tosa o estornude, y tire los pañuelos usados en un sitio adecuado.
  • Lávese las manos con agua y jabón de forma frecuente y meticulosa, sobre todo después de toser o estornudar.
  • Informe a sus familiares y amigos que está enfermo y busque ayuda para las

 
Nombre y apellido:
Correo electrónico o teléfono:
Título:
Comentarios:    (Todos son campos obligatorios)